La lámpara que solo brillaba en la oscuridad
En el rincón más olvidado de una antigua bodega, descansaba una lámpara de bronce que nadie había encendido en años. Su superficie estaba cubierta de polvo, y el vidrio de su pantalla tenía manchas que parecían cicatrices del tiempo. Cada día, veía cómo pasaban otros objetos a su alrededor: linternas modernas, bombillos LED, lámparas elegantes y decorativas. Todos parecían tener un propósito, un lugar, una función. Ella, en cambio, era invisible para todos. En silencio, comenzó a creer que no servía para nada. Que su luz, si alguna vez la tuvo, se había apagado hacía mucho. Se convenció de que su tiempo había pasado y que ahora solo era una reliquia sin sentido. Cada noche, cuando todo quedaba en penumbra, deseaba poder brillar. No para ser admirada, sino simplemente para sentir que aún podía ser útil, que aún tenía algo que dar. Una tarde, una tormenta azotó el pueblo. Un rayo cayó cerca, y toda la electricidad se fue. La casa quedó completamente a oscuras. Las modernas luces dej...